EL BLOG DE LA LUCIÉRNAGA

Pastelería natural: qué es y cómo la hacemos en La Luciérnaga

Cuando decidimos llamar a La Luciérnaga una pastelería natural éramos los primeros en utilizar el término y el término siempre genera curiosidad. 5 años más tarde comenzamos a ver que comienza a utilizarse y nos encanta ser la inspiración de otros artesanos emprendedores aunque también sentimos que nos toca defender este movimiento que hemos creado.

¿Qué es exactamente lo “natural” en una pastelería?

¿No lo son todas?

Para nosotros, no es solo una etiqueta bonita: es una forma de entender cómo y por qué hacemos las cosas. Y tenerlo escrito en el cartel principal nos ayuda a recordarlo todos los días y no perder nunca nuestra esencia de cómo hacemos pastelería.

Lucila Canero quitándole la piel auna manzana natural.

Ser una pastelería natural significa empezar por los ingredientes. Elegimos materias primas reales, de la mayor proximidad posible y mejor cuando conocemos en persona a quienes los producen que siempre tienen un bonita historia detrás. Nos interesa saber de dónde vienen los alimentos que usamos, cómo se cultivan y qué impacto tienen en nuestro entorno. Por eso trabajamos con productores locales y proyectos que cuidan la tierra y respetan sus tiempos.

Pastel sin azúcar refinado añadido de higos

"Natural" también significa repensar el azúcar. No creemos que el dulzor tenga que venir siempre del azúcar refinado, así que apostamos por endulzantes naturales y por recetas donde el sabor de los ingredientes sea el verdadero protagonista. Queremos que cada bocado sepa a lo que es: a fruto seco, a cacao, a fruta, a especias, a cereal… no solo a “dulce”.

Rallando una piel de limón para la pastelería natural

Cuando hablamos de pastelería natural, hablamos también de escuchar al cuerpo. Por eso todos nuestros productos son veganos y sin gluten, pensados para ser más amables con la digestión y accesibles para más personas, sin renunciar al placer de comer algo rico y hecho con cariño.

Packaging de una pastelería natural.

Lo natural, para nosotros, no es sinónimo de perfección ni de moda. Es coherencia. Es preguntarnos constantemente si lo que hacemos tiene sentido: para quienes lo comen, para quienes lo elaboramos y para el lugar del que formamos parte. Por eso cuidamos el packaging, buscando opciones reciclables y compostables, y tratamos de reducir residuos y fomentar una pequeña economía circular a nuestro alrededor.

Pastelería elaborada a mano y bajo encargo

Pastelería natural es emplear únicamente los recursos indispensables y necesarios y por eso elaboramos bajo encargo. Los ingredientes que utilizamos son de la mejor calidad, y nos enorgullece conocer a muchos de sus productores (Carla de Anécdota Rural, Mari de Finca La Noguera, Esther de Ca·Rosset, Jonathan de Café de Finca, Sergio de Organic África por nombrar a algunos) que se han esforzado para que estén en su mejor punto. Nunca podríamos hacer como la industria que les 

Llamarnos pastelería natural es, en el fondo, una declaración de intenciones. Es decir que creemos en una forma más consciente y honesta de hacer pastelería, donde cada decisión —por pequeña que parezca— suma. Y es invitarte a que, cuando pruebes algo de La Luciérnaga, no solo disfrutes del sabor, sino que también sepas todo lo que hay detrás.

¿Y por qué nos hemos tomado el tiempo de escribir estas palabras? Porque no queremos que a "pastelería natural" le acabe sucediendo lo mismo que la definición de "artesanal" Una palabra que hoy en día hasta la industria agrega indiscriminadamente "artesanal" a sus etiquetas. Y si tu quieres abrir un obrador natural o una pastelería natural y has llegado a leer hasta aquí te pedimos que respetes el término de pastelería natural y lo defiendas como lo estamos haciendo nosotros ahora para evitar el engaño al consumidor.

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