EL BLOG DE LA LUCIÉRNAGA

Cinco años de La Luciérnaga: seguir brillando sin perder el rumbo

local la luciérnaga pastelería

Cinco años

Cuando abrimos La Luciérnaga no sabíamos exactamente dónde nos llevaría el camino. Teníamos una idea muy clara de lo que queríamos construir, pero ninguna garantía de que fuera posible.

Queríamos una pastelería diferente. 

Una pastelería donde todo fuera vegano y sin gluten sin que eso significara renunciar al sabor, a la textura o a la emoción que despierta un buen pastel.

Queríamos demostrar que las personas con intolerancias alimentarias, alergias o que simplemente habían elegido una alimentación vegetal también merecían disfrutar de una experiencia gastronómica completa.

Y queríamos hacerlo desde el respeto por los ingredientes, por el territorio y por las personas que los producen.

Hace cinco años aquello era poco más que una intuición y muchas horas de trabajo.

Hoy miramos atrás y nos emociona comprobar hasta dónde hemos llegado.


pastelera sosteniendo pastel vegano

Empezar cuando casi nadie lo entendía

Cuando nació La Luciérnaga, hablar de pastelería vegana y sin gluten de alta calidad seguía siendo algo poco habitual.

Existían opciones, sí, pero muchas veces estaban asociadas a la idea de renuncia: productos correctos, pero lejos de la experiencia que ofrece la pastelería tradicional.

Nos propusimos romper con esa idea.

Nuestro objetivo era sencillo de explicar y difícil de conseguir:

  • Que alguien eligiera una tarta porque estaba deliciosa.
  • No porque fuera la única opción disponible.
  • Que nadie tuviera que sentirse diferente a la hora de compartir un postre.

Eso significó años de investigación, pruebas y aprendizaje.

Buscar nuevas técnicas. Comprender el comportamiento de harinas diferentes. Encontrar el equilibrio perfecto entre textura, humedad, aroma y sabor.

Repetir una receta decenas de veces hasta conseguir exactamente aquello que imaginábamos.

Cada elaboración que sale hoy de nuestro obrador es el resultado de ese trabajo paciente y muchas veces invisible.


Una filosofía que llamó la atención

Con el tiempo, nuestra forma de entender la pastelería empezó a despertar interés más allá de nuestro barrio.

Tuvimos la suerte de aparecer en medios especializados y generalistas que quisieron conocer la historia detrás del proyecto.

📰 La Vanguardia destacó el reto que suponía crear una pastelería de alto nivel completamente vegana.

📰 7 Caníbales profundizó en la trayectoria de Lucila y en la búsqueda constante de nuevas posibilidades dentro de la pastelería vegetal.

📰 Otros medios especializados en gastronomía y restauración también se hicieron eco de nuestra propuesta y nos permitieron explicar algo que seguimos defendiendo hoy:

La pastelería inclusiva no es una limitación, sino una oportunidad para innovar y crear algo diferente.

Cada entrevista y cada reportaje nos ayudaron a llegar a personas que quizá nunca habían pensado entrar en una pastelería vegana y sin gluten.

Muchas de ellas terminaron convirtiéndose en clientes habituales. Y algunas incluso en amigas.


Ganadores del Premio Delta 2023 a Mejor Iniciativa Empresarial de Castelldefels

Un reconocimiento que nos hizo especial ilusión

En 2023 llegó uno de esos momentos que quedan grabados para siempre.

🏆 Recibimos el Premio Delta a las Mejores Iniciativas Empresariales del Baix Llobregat.

Un reconocimiento que nos hizo una enorme ilusión porque valoraba precisamente aquello que siempre hemos intentado construir:

  • Un proyecto económicamente viable.
  • Socialmente comprometido.
  • Ambientalmente responsable.

Lo vivimos como un premio compartido.

Con todas las personas que han confiado en nosotros.

Con quienes nos acompañan desde el primer día.

Y también con quienes apostaron por una manera distinta de entender la alimentación cuando todavía parecía una apuesta arriesgada.


Los ingredientes también cuentan una historia

Si algo hemos aprendido durante estos cinco años es que una buena receta empieza mucho antes de entrar en el obrador.

Empieza en el campo.

Empieza en la tierra.

Empieza en las personas que cultivan, cuidan y transforman los ingredientes.

Por eso seguimos apostando por:

🌾 Harinas ecológicas.

🌰 Avellanas de Ca Rosset.

🌳 Nueces de Finca La Noguera.

🫒 Aceite de oliva de Anécdota Rural.

No son simplemente proveedores. Son parte de la historia de cada producto que elaboramos. 

¡Y luego están esas pequeñas cosas imposibles de planificar! Como cuando algún vecino aparece con una caja llena de limones recién recogidos de su jardín. Limones que terminan convertidos en cakes, galletas o bizcochos.

Pequeños gestos que nos recuerdan que seguimos formando parte de una comunidad y que la mejor economía circular muchas veces empieza cruzando una puerta.


El éxito que no aparece en los titulares

Cinco años después podríamos hablar de: Premios, Reconocimientos, Apariciones en prensa, Nuevas recetas, Cursos y colaboraciones....

Pero cuando nos preguntan cuál ha sido nuestro mayor logro, la respuesta es otra.

Nuestro mayor éxito ha sido no tener que renunciar.

  • No renunciar a trabajar con ingredientes ecológicos.
  • No renunciar a escoger productores de proximidad aunque implicara más esfuerzo.
  • No renunciar a una pastelería completamente vegana y sin gluten cuando muchos aconsejaban hacer concesiones.
  • No renunciar a nuestros valores para crecer más rápido.

Porque mantener un modelo de negocio alternativo durante cinco años, seguir siendo fieles a la idea original y demostrar que otra manera de hacer las cosas es posible quizá sea el logro más importante de todos.


Gracias por acompañarnos

Nada de esto habría sido posible sin las personas que forman parte de La Luciérnaga.

Clientes, Proveedores ,Vecinos, Colaboradores, Amigos, Familia, Quienes nos visitan cada semana, Quienes vienen desde lejos para probar una tarta, Quienes nos recomiendan, Quienes cultivan nuestros ingredientes, Y quienes llaman a la puerta con una bolsa de limones recién recogidos.

Gracias por acompañarnos durante estos primeros cinco años.

Seguiremos investigando. Seguiremos aprendiendo. Seguiremos horneando.

Y seguiremos intentando demostrar, cada día, que una pastelería puede cuidar de las personas, del territorio y del planeta sin dejar de ser deliciosa.

Porque la historia de La Luciérnaga empezó hace cinco años.

Pero todavía queda mucho camino por recorrer. Por muchos años mas juntos!!

Regresar al blog